Un redescubrimiento particular

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Pipe Review

Por Christopher Sáez Ahumada

Tras unos días de arduo trabajo he podido sentarme para entregarles una impresión de una nueva mezcla de tabaco de pipa y para mí un verdadero redescubrimiento, ya que por lo general no le había dado su importancia pues había quedado rezagado tras muchas mezclas inglesas y sus primas cercanas, las balcánicas y orientales.

El poder retomar este tabaco nos permitirá abrir una hebra de un punto que muchas veces ha generado intensos debates ya que para muchos fumadores discutir la clasificación de los tabacos es un punto artificial y para otros es imprescindible. Yo me encuentro en un punto neutro.

Las mezclas inglesas tienen una columna vertebral clara: virginias, latakia y orientales, por lo cual el juego de las proporciones entre sus componentes nos dirá qué clasificación podremos hacer.

Mary McNeillen en Selecting Pipe Tobacco nos dice que los tabacos orientales por su aroma muy natural y muy embriagador, provienen del oriente moderno, es decir Grecia, Turquía, Chipre y otros países del Mediterráneo oriental. Una de las características principales de este tabaco, a menudo englobado como el tabaco turco, es su sabor picante pero delicado.

Por otro lado, latakia no es propiamente una hoja, sino más bien un proceso de curado el cual tiene dos ramas: el sirio y el chipriota. El primero se cura a partir de la hoja Shekk-el-Bint y por otro lado el chipriota es un producto del curado del Izmir.

Por ello las clasificaciones más clásicas es la mezcla inglesa donde el latakia es el rey indiscutido de la fiesta. En una mezcla oriental el dominante es el oriental, como era lógico de esperar, y con una leve disminución de las notas ahumadas.

Ahora, una mezcla balcánica muestra un equilibrio entre las hojas orientales y el latakia o incluso un pequeño aumento en las proporciones del oriental. Incluso para dar otra subclasificación están los ingleses americanizados que incorporan otros ingredientes como Cavendish, Black Cavendish, Burley o Perique.

Tras esta introducción como les contaba me puse a buscar un tabaco con una estructura inglesa, en esta edición nos aventuraremos a hacer una revisión de Red Rapparî de la casa Rattray, una mezcla a base de la mejor selección de virginias rojos, fuertemente aromatizado con orientales, un gran cantidad de latakia y un telón de fondo de Black Cavendish.

Para hacer un poco de memoria este tabaco fue uno de los primeros en que me atreví a hacer la compra en línea, inicialmente compré su presentación en lata de 50 gramos, me gustó tanto que fui por la de 100 gramos y posteriormente encontré que se vendía a granel en 500 gramos, y por supuesto que me hice de esta cantidad. Hoy ya creo que deben quedar unos 200 gramos por lo cual podré hacer una potencial revisión en unos años más.

Como siempre parto con la inspección visual y que me sorprende que hay un equilibrio entre los tonos marrones, rojos y negros a diferencia de gran parte de las mezclas inglesas tradicionales donde el fondo negro es dominante; al tacto otro aspecto destacable: es poco resinoso. Si bien en frío es claro el aroma ahumado casi omnipresente, pero he aquí una característica muy particular de esta mezcla: surgen notas en el fondo de carne roja asada casi tostada, tal cual como la que queda al terminar un asado y esas hebras de carne siguen consumiendo al calor de las brasas.

Para la fumada busqué una pipa inglesa recta, Mount Batten, muy sencilla, regalo de cumpleaños hace un par de años. Dado la maduración y la baja humedad del tabaco, el encendido fue muy sencillo. Claramente surgen esas notas ahumadas que inundan el paladar e incluso su aroma invade inmediatamente las fosas nasales. A medida que la brasa inicial baja aparecen las primeras notas cítricas muy similar a la manzana verde, un poco de pimienta negra y ají rocoto, estos dos últimos que quieren jugar a desplazar lo cítrico inicial. Bajo el ritmo de la fumada para que sus notas empujen la nota ahumada que busco, pero golpea en el fondo el componente oriental tratando de morder la punta de la lengua.

El segundo tercio se calma, encienden los fuegos el Black Cavendish casi sin endulzar y entregan un fondo levemente terroso; a diferencia a una mezcla inglesa clásica donde las notas ahumadas son persistentes, en Red Rapparee se esconden del escenario pero cuando quieren brotar entregan una nota de cuero. Ceden de a poco las notas apimentadas, disminuye la dulzura y entramos a un último tercio con un leve calor en la pipa, atribuido lo más seguro a su corte fino. Se torna con un fondo amaderado y vuelven a surgir estas notas cárnicas. Los últimos acordes resuenan y acompañan el humo suave y con mucho sabor.

Finalmente estimado lector, si buscas una mezcla que te saque del inglés ahumado típico sin duda en Red Rapparee encontrarás una mezcla ideal para fumar sobre todo en las noches, ya que su complejidad no hace recomendable ser explorada en las mañanas; también puedes acompañarlo con un buen queso de leche de cabra y potenciar un poco la acidez.

Ficha técnica

Nombre de la mezcla

:

Red Rapparee

Casa

:

Rattray

Contenido

:

Black Cavendish, Latakia, Oriental / Turco, Virginia

Corte

:

Hebras finas

Presentación

:

Latas 50 gr, 100 gr y granel 500 gr

Fortaleza inicial

:

Media

Aroma inicial

:

Media a tolerable

Nota habitación

:

Tolerable (ahumado)

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