Ron Santero, Añejo 11 años

DE ESPÍRITUS Y HUMOS

Manolo Santiago

La historia del nombre de este ron data de cuando los españoles recién comenzaban sus empresas en la isla de Cuba, y antes de llegar a su destino atracaban en África para sumar a sus naves a quienes en calidad de esclavos ayudaron a construir el Nuevo Mundo.

Pero éstos, de cultura y religión arraigadas, mantuvieron sus orígenes vivos, y a sabiendas del resultado de profesar otra religión frente a sus amos, escondieron a sus dioses (Orishas) en los santos del catolicismo.

Por su fervor hacia los santos, al paso del tiempo los amos españoles se permitieron nombrarlos “Santeros”. Hoy, con esta bebida se rinde tributo a la Santería y a la zona en donde se desarrolló esta gran religión.

Con el avance de la industria, en 1844 se fundó una destilería en Sancti Spíritus, así como en Ciego de Ávila, que para 1982 mejoró sus procesos y subió los estándares de producción gracias a uno de los grupos azucareros más grandes de Cuba, que tomó sus riendas.

Ahí comenzó la nueva historia del Ron Santero, elaborado a partir de la melaza de cañas seleccionadas en los ingenios de la región que, sobra decir, son espectaculares. Pasa por tres destilaciones en columna, para después reposar en barricas bastante viejas, algunas con hasta 50 años. Muchas de ellas de roble, algunas ex Bourbon y otras ex Cognac.

¿Por qué la variedad, si en Cuba se busca la porosidad de la barrica, no el destilado que fue huésped anterior?

Porque este espirituoso resulta de una mezcla de rones añejos, en la que se funden caldos provenientes de barricas diferentes, pero hasta el más joven cumple con el mínimo indicado en la etiqueta: 11 años, y dependiendo del gusto del Maestro Ronero se agregan caldos más antiguos para llegar a un perfil final exquisito.

CARÁCTER

Suave, liso y delicado. A ciegas podríamos confundirlo con un Cognac. Profundo y evolutivo en boca, interactúa de buena manera con la temperatura.

COLOR

Ámbar oscuro, con luces rojizas, brillante.

NARIZ

Como buen ron cubano, especial y aromático por naturaleza, no requerimos agitar la copa en absoluto, sino acercarla la nariz lentamente para darnos cuenta de su increíble perfil: dulce, tropical y amaderado. Posee notas de melaza, tabaco, chocolate, plátano, cierta vainilla, canela, un juego de maderas viejas y la reminiscencia de frutos secos.

PALADAR

En boca es suave, balanceado y de entrada dulce. Encontramos sensaciones sedosas al inicio y un final ligeramente seco. Destacan el caramelo, las especias, el tabaco, el roble y un dejo mineral.

FINAL

Se vuelve entretenido conforme se ingiere, pues va tomando del oxígeno lo necesario para abrirse junto a la temperatura ambiente y ofrecer experiencias interesantes. Bastante presente el gusto durante los tragos, permitiendo salivar y refrescar la boca entre caladas.

MOOD

No dude en convocarlo a sus fumadas. Puede tomarlo con una roca de hielo (hielo grande, enorme, ¡carajo!), en vaso corto para la primera parte de la fumada, y seco para la última, con lo que generará una experiencia dinámica. También cabe experimentar con tragos clásicos, como el Old Fashioned (Rum Old Fashioned), Manhattan o Boulevardier.

MARIDAJE

Sin duda hay varias opciones interesantes para este ron. Le enumero algunas: Partagas Lusitanias, Partagas Legado Ed. Lim. 2020, Cohiba Maduro 5 Genios, Montecristo Ed. Lim. 2019, Davidoff Nicaragua, Davidoff Late Hour, Camacho Rum Finished, Rocky Patel Sixty, Alec Bradley Prensado, Gurkha Cellar 18, Oliva Serie V Melanio Robusto, La Flor Dominicana Chapter One o Cuchillo Parado de Casa 1910.

Pruébelo y me dice que opina.

Manolo Santiago

Amante del Humo y el Espíritu.

SM: @ManoloCigarLife

me@manolosantiago.com

http://www.manolosantiago.com/

 

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