Nuestra primera Batalla junto a El Libertador

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Cultura de Humos

José Bello

Siendo mi primera columna, como es de imaginarse, mi mente está inundada de cientos de temas que deseo compartir a través de estas líneas. Sin embargo, hace sólo unos meses tuve una experiencia con una nueva marca venezolana que me parece propicia relatar para inaugurar este espacio del mundo de los buenos humos.

El pasado abril fui contactado por un buen amigo de Venezuela, quien tiene experiencia en el gremio de la fabricación de cigarros. Entre cuentos y palabras me hizo saber de un proyecto que estaba desarrollando para lanzar una marca que retomara el espíritu de nuestras raíces, y cuando me dijo el nombre supe de inmediato que con sólo eso, resaltaba la premisa como bandera: Libertadores Cigars.

A pesar de ser un proyecto que viene madurándose desde 2020, es en 2021 que Libertadores Cigars empieza a dar sus primeros pasos. Se trata de una marca venezolana que desarrolla su producto en la República Dominicana (honestamente a mi parecer, decisión acertada) y a mediados de abril pasado, durante un viaje que realice a ese país, mi amigo me pidió realizar las catas de prueba de las ligas en la fábrica donde se estaban desarrollando sus líneas.

Sin pensarlo un segundo acepté la solicitud y me permití vivir la experiencia de ser el primero en probar estas ligas, recién salidas del horno. En pocos días, ya en fábrica, inicié mi proceso de cata de los siete cigarros que componen su primera línea: Torpedo Connecticut, Robusto Connecticut, Torpedo Habano, Robusto Habano, Toro San Andrés, Gordito San Andrés y Robusto San Andrés Box Pressed.

¿Qué buscaba en esas fumadas? Un cigarro que tuviera un perfil de sabor capaz de captar, principalmente, la atención del paladar venezolano, ya que es el país donde iniciará su venta y cuenta con un público fumador que, si bien es mucho menor en cuanto a cantidad se refiere en comparación con otros países, goza de un perfil de fumada promedio bastante complejo y rico en conocimiento y experiencias.

Libertadores Cigars resalta la lucha que Bolívar dio sin descanso para liberar a cinco naciones, contándonos una historia a lo largo de cada fumada. Primero destaca su logo, que se compone de dos elementos principales: La espada de Bolívar y la Orden de los Libertadores.

La espada de Bolívar: Fue obsequiada al Libertador por la municipalidad de Lima, Perú, en 1825. Es una de las joyas de orfebrería más valiosas que Venezuela posee. La espada fue parte de un regalo de agradecimiento y la fabricó el orfebre indígena Chungapoma, bajo la dirección del señor C. Freyre.

La Orden de los Libertadores: Simón Bolívar la instituyó en 1813 para premiar a los héroes de la patria, quienes con hechos victoriosos en la campaña admirable merecían el título de Libertadores. En 1880 se transformó en la Orden del Libertador.

Su empaque, compuesto por siete cajas pequeñas internas con un cigarro cada una, nos muestra diferentes perfiles que nos brindarán experiencias gratas mientras nos deleitamos con sus sabores y aromas, enlazados con las increíbles e incontables batallas que el prócer libró durante más de una década.

Luego de pruebas y algunos meses de espera, este septiembre por fin lanzaron Libertadores Cigars en Venezuela y algunos sectores del mercado internacional. Sin duda generó expectativa entre los consumidores, quienes esperaban adquirir una de las 200 cajas disponibles de la primera edición limitada.

Meses después de aquellas pruebas de cata llegó a mis manos la caja número 001, acompañada de una Hi Diplo Reserva Exclusiva de la prestigiosa marca venezolana Ron Diplomático.

La caja llama la atención a primera vista. Muestra en su parte frontal una imagen del libertador montando su caballo, y en su centro el logotipo de la marca. Pero al abrir el empaque es cuando el diseño capta totalmente la atención: la unión de las siete cajas internas compone el busto del libertador al mejor estilo de un mosaico. Quizá por ser un coleccionista, este tipo de detalles me cautivan; en este caso, porque creatividad e historia se conjuntan en un elemento.

No quise esperar más y decidí disfrutar de uno de estos cigarros (a ver qué tanto ha cambiado luego de aquel primer encuentro) y di la oportunidad al Torpedo Connecticut; experiencia que deseo compartirles.

Durante mi estadía en Santiago de los Caballeros, República Dominicana, conversando con el dueño de una fabrica de cigarros le pregunté: ¿Para ti, qué característica consideras principal para definir un cigarro como bueno? Y su respuesta, sin pensarlo un segundo, fue: ¡Que suba! (Que tenga buen tiro).

Este Torpedo Connecticut resalta al máximo esta característica, pues desde las primeras bocanadas presenta un tiro increíble, suave y refrescante.

El primer tercio nos presenta notas de tierra y cremas, con una fumada fresca que permite experimentar sabores redondos y agradables al paladar. Recomendaría catalizarlos con un buen café expreso.

Pasado el primer tercio sigo disfrutando, conociendo cada detalle y este libertador nos cuenta su segunda historia. Sin lugar a dudas, los cambios con la guarda post fabricación son notables y la fumada ya no es áspera; los sabores se suavizan y sus matices están mejor canalizados. En pocas palabras, el cigarro muestra verdaderamente de qué está hecho.

En el segundo tercio muestra su fortaleza máxima, un perfil medio de sabor que en cada bocanada abre la gama hacia agradables notas de frutos secos. Mantiene un humo intenso y tiro suave. Lo acompañaría con un buen ron seco que presente notas dulces en su sabor, tal como lo es el Reserva Exclusiva de Ron Diplomático que acompañó esta edición.

Llegando al último tercio se hace notar la batalla final de este gran cigarro, que nos ofrece una despedida memorable con base en notas de pimienta en cada bocanada. ¿Con que podríamos acompañarlo? Ante estos sabores podemos elegir un maridaje de contraste, por lo que añadiría una tableta de chocolate a 80 por ciento para generar un perfil medio, entre sabor y fortaleza.

Con este Torpedo Connecticut de Libertadores Cigars disfrutamos de una fumada estupenda. Su evolución es maravillosa, muestra de que se acopló de manera correcta durante el tiempo de reposo, como los revelan sus notas agradables y envolventes.

Tengo la fortuna de ser un precursor de emprendimientos bien logrados. En cualquier ámbito, pero especialmente en el mundo del cigarro, reconozco el esfuerzo que realiza cada dueño de marca en sus líneas para lograr el sueño de entrar en el perfil de sabor de los consumidores. Creo que Libertadores Cigars lo ha logrado con esta nueva línea que ha puesto en el mercado y esperamos seguir disfrutando de sus buenos humos.

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