Los tabacos del Barón Ashler, fumando en el multiverso de @cigarvoss

CigarVoss

Por Nicolás Valenzuela Voss

Mi cuerpo fue hecho de esta manera particular, deseo recurrente nunca domesticado del todo, amor, intenté muchas veces explicarlo hasta que se vaya, pero mi cuerpo fue hecho”

Body was made, Ezra Furman

El tiempo, el espacio, la realidad, son más que un sendero lineal, son un prisma de posibilidades ilimitadas donde una sola elección puede dividirse en infinitas realidades y crear mundos alternos al que ya conoces. Son las palabras de El Vigilante, personaje del Universo Marvel. Si bien estoy citando las palabras de un personaje de novelas gráficas, la comunidad científica se ha planteado la posibilidad de universos paralelos. En el siglo XIX, el filósofo William James señalaba la existencia de universos paralelos.

En cuanto a los comics se trata, cada vez solucionan los problemas de continuidad con el multiverso. ¿Quieres hacer que Batman sea mujer? Multiverso. ¿A alguien se le ocurre hacer que Superman sea el mayor y terrible enemigo de la Tierra? La respuesta es que no hay problema, porque se puede inventar un universo distinto. También la serie animada de Disney+, What if? juega con esta teoría. Pero basta de cultura pop (aunque para mí nunca basta).

¿Qué tiene que ver esto con tabaco? ¡TODO! Imagina que puede existir un universo paralelo en donde seguimos bajo el nombre de ¡Latino Aficionado! Al mismo tiempo, la industria del tabaco nos da muestras palpables de cómo los cigarros pueden llegar a resultados muy distintos tan solo haciendo un pequeño cambio. Me refiero a cuando las marcas lanzan al mercado dos puros con la misma liga (tripa y capote) y distinta capa.

Sé que me estoy metiendo en un terreno en donde abundan las opiniones diversas. Muchos expertos y profesionales de la industria retienen opiniones distintas al respecto de cuánto porcentaje de sabor aporta la capa al cigarro. Hay quienes sostienen que es 75 por ciento, otros, 50 por ciento. Otros no generalizan tanto, sino que hablan de que depende de cada vitola, es decir, del diámetro y longitud del tabaco, son los principales responsables de que se sienta más o menos la capa.

Por ejemplo, en un lancero estará más presente el sabor de la capa que en un gordo. Los que dan un número más generalizado mencionan que los aceites de la capa afectan por igual y que solo cambiaría la intensidad y/o percepción de la carga nicotínica al cambiar de vitola. Yo no vengo a dar una nueva postura o mojarme por una cifra. Tan solo quiero compartir contigo mi experiencia al encontrarme con estos cigarros a los que tan solo les cambian la capa.

Realmente son muchos los casos, pero quiero hacer mención especial a dos, los cuales han destacado en mi peregrinaje como aficionado al tabaco. Uno porque hay cierta conexión emocional al haber sido parte del mítico y legendario The Tower Of Power y el otro por ser mi puro número uno del año (anualmente hago un ranking personal de lo que fumo por primera vez).

Gracias a Rodrigo Rompeltien, representante de Alec Bradley en Chile y compañero de aventuras en La Torre del Poder, pude hacerme de un Project 40 y un Project 40 Maduro. Los dos con la misma ligada, cambiando tan solo la capa. Si ya los fumaste, sabes que dan como resultado cigarros completamente distintos, siendo el maduro un poco más interesante. El Project 40 a secas, de capa nicaragüense, capote brasileño y tripa nigaragüense, es mucho más para el fumador que se está iniciando en esta afición. Tienes un cigarro muy bien armado, con gran combustión y abundante humo. Al mismo tiempo puede ser algo soso para el que busca intensidad en su tabaco. Me encanta con un café con leche en las mañanas.

Al mismo tiempo nos encontramos con el capa maduro, con tabaco Negro San Andrés de México en su capa. Combustiona de forma perfecta y su tiro es buenísimo. Aunque en cuanto al humo que entrega al momento de dejar descansar el cigarro, es notablemente más delgado que el de su hermano.

Tan solo haciendo este pequeño cambio de capa, nos encontramos frente a un cigarro (a mi gusto) mucho más interesante y satisfactorio. La maravilla de estos gemelos no idénticos es que logran complacer a diferentes tipos de aficionados teniendo la misma ligada.

Del otro cigarro que les quería hablar es del Medulla Oblongata (el latín para Médula Oblongata o Bulbo Raquídeo) de Asylum 13. Este tabaco viene en caja de a 50: 25 Medulla en formato recto y 25 Oblongata en formato box-pressed. La ocasión en la que entrevistamos a Christian Eiroa para una edición anterior de la revista (cuando teníamos otro nombre; tal vez se generó otra linea temporal al lanzar la revista con el nombre actual), no solo nos compartió de una ligada experimental para la marca anteriormente mencionada, sino que nos dio un Medulla robusto a cada uno. Un puro hondureño, es decir, proviene en su integridad de tabaco de Honduras y como no podía ser de otra forma, usa el famoso Corojo de la familia Eiroa.

Este capa Corojo es, en cuanto a construcción y combustión, una belleza. Al verlo se me hace imposible no recordar las palabras de Christian sobre el celofán en los cigarros: “El celofán es una mierda”. Las notas de expreso, una dulzura leve y elegante junto con algunas especias y el cuero predominan en este puro.

Por otra parte y exponiendo un poco mi gusto excesivo por el tabaco Negro San Andrés, el Medulla Oblongata presenta la misma ligada vestida en tabaco mexicano. El Medulla maduro es el que, el día de hoy, es mi puro número uno del año. Me sorprendió tanto lo equilibrado que está. Con esta fumada me recordé de la lista de prioridades en una ligada que José Blanco me compartió en una ocasión: sabor, fortaleza, aromas, evolución, balance y de último va el final en boca. ¿Puedes creer que solo cambiando la capa consigues un producto tan distinto? El Medulla capa corojo que me fumé era, como mencioné, un robusto y me satisfizo. El Medulla maduro era un toro (6×52) y quedé con ganas de unas pulgadas más de puro.

Haciendo memoria, recuerdo de otra ocasión en la que fumé un cigarro con la capa un poco rota. Al llegar al tercer tercio ya era muy incómodo y decidí quitarle la capa y fumar el bonche. No me esperé tanto cambio, pero era infumable. Aparecía un amargor insoportable y el puro quedó arruinado.

El fin de este artículo no es decirte cuánto afecta la capa en un cigarro, sino que compartirte mi experiencia con dicho dilema. Para mí importa muchísimo la capa en el producto final. No solo en lo estético (una linda capa te puede sugestionar para decidir comprar algún cigarro) sino en cuanto a los sabores y aromas que vamos a ir percibiendo a lo largo de la fumada.

Ya que llegaste hasta acá, me encantaría saber tu experiencia y opinión. Puedes escribirme a mi cuenta de Instagram (@cigarvoss) y comentar tu historia con el trabajo y hacerme todo tipo de consultas, te espero…

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