J. C. Newman Diamond Crown #4 Natural

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#Review

Por Enrique Rizzo

Cuando me platicaron que la familia Newman estaría en la portada de Latino Aficionado, no dejé de pensar en fumar algo de J. C. Newman Cigar Company para leer la revista una vez publicada, pero mi sorpresa va siendo cuando la gente LA me invitan a hacer una reseña de uno de sus más grandes, emblemáticos y finos tabacos: Diamond Crown #4 Natural.

Este puro sin duda impone, tanto por tamaño como por lo legendario que es, presenta un ring 54×5.5 compuesto por una hermosa capa Connecticut Shade, en capote encontramos tabaco dominicano y en tripa una mezcla de cinco diferentes tipos de hojas de diferentes regiones del Caribe y América Central (cada vez vemos menos que los blends sean secretos, quizá sea una predisposición si los sabemos).

Un poco de contexto de la historia antes de continuar con la reseña:

Para la celebración de los 100 años de la fábrica Stanford Newman se une junto con Don Carlos Fuente para desarrollar una liga excepcional que conmemorara los 100 de la compañía, no importando el costo o el tiempo en desarrollarse. Así fue como nació uno de los puros más emblemáticos de la década de los 90 y 2000, el Diamond Crown.

El puro sin duda está perfectamente construido, el cuerpo no presenta ningún desperfecto a la vista, la capa Connecticut Shade es totalmente una seda, suave, delicada, sutil y con un color ámbar que nos indica el proceso de la misma (fuentes corroboran que tiene un proceso de doble fermentación y extra añejamiento, por eso el color).

Las notas en frío son bastante sutiles, sin embargo podemos encontrar pastos, especias y petricor.

Para el primer tercio se percibe una fortaleza suave-media con notas de pimienta blanca bastante sutil que acompaña todo el tercio como nota de fondo y para las principales: cedro y flores. Sin duda el primer tercio nos indica de dónde viene, predomina el sello dominicano.

J. C. Newman expresa que cada puro pasa por un proceso de tres inspecciones de calidad para después almacenarse en cajones de 50 unidades por al menos 12 meses, seleccionando los mejores torcedores de la Tabacalera, se les paga extra por la elaboración de estos puros, para así garantizar la calidad de cada uno.

(Al momento de fumar este tabaco y leer los textos de arriba, sin duda te das cuenta de que no es mito, se siente la calidad de elaboración en cada calada, la construcción y la calidad de cada tabaco que en conjunto arman este magnífico blend y avecino que el tercer tercio será una maravilla).

Entrados en el segundo tercio la nota de pimienta se ve un poco mas opacada por el cedro que al parecer será la nota principal; en este tercio se encuentran notas más dulces como almendra y vainilla, el sutil petricor y una cremosidad que llena todo el paladar y deja un retrogusto o regusto bastante largo.

El debut de Diamond Crown se remonta a 1995: Julius C. Newman decide dar un paso al futuro elaborando todos los Diamond Crown en un ring 54, creyendo que el blend se desarrollará mucho mejor en este grosor. Para esos años el más grande era 51-52 y ya de por sí era bastante adelantado a la época.

Para el tercer tercio podemos apreciar un leve incremento del cuerpo más no de la fortaleza, la cual siempre ha permanecido en suave-media.

La evolución no ha sido tan marcada sin embargo esto no significa que el puro haya sido “aburrido”, una fumada balanceada nos habla de la perfección en el blend, las notas a cedro se han incrementado haciendo notar el sello indiscutible de República Dominicana, las notas que lo acompañan tienden a ser dulces, frutos secos, vainilla, minerales y cedro.

En cada calada se puede apreciar la elegancia con la cual fue elaborado, desde la semilla hasta el momento de encenderlo y fumarlo nos podemos dar cuenta de que los viejos clásicos nunca mueren ni pasan de moda.

Diamond Crown ha sido rankeado a través de su historia con 90, 92 y 93 puntos en todas las revistas especializadas, y no es difícil darse cuenta por qué.

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