Gurkha Nicaragua Series, Robusto Short

Gut Feeling

Por Gastón Banegas (@TP5161)

Muchas veces les he escuchado decir a mis compañeros de fumadas que, por lo general, suelen terminar siendo amigos, que mi preferencia por un puro se ubica dentro del abanico de las altas intensidades; que suelo fumar puros o habanos que son fuertes y que muchos prefieren cierto niveles de “potencia” un poco más atemperadas. Pues bien, me gustan todas las gamas de sabores con más o con menos cantidad de nicotina. Tal vez sí, tengo que admitir que me divierte mucho más, y me resulta bien placentero un puro que sea complejo y que evolucione. Me gusta descubrir los matices y sabores un poco más “del fondo” de los cigarros. Dicho esto, un buen amigo, Gabriel Estrada, me acercó este puro para que pueda probar. Es una expresión muy particular de la marca Gurkha, el Nicaragua Series.

Este tabaco, igual que la serie Gurkha 30 Aniversario (que fue hecho para conmemorar los 30 años de la marca) también es fabricado por Tabacos Elaborados SA (TABSA) con hojas provenientes de Aganorsa, dentro del valle de Estelí, Nicaragua. Sus principales características son:

  • Capa: Corojo ’99 Clara (Nicaragua)

  • Capote: Corojo ’99 (Nicaragua)

  • Tripa: Corojo ’99 (Nicaragua) – Criollo ’98 (Nicaragua)

  • Fábrica: TABSA (Nicaragua)

  • Producción: Regular

  • Vitola: 5×52 (Robusto)

Revisión ocular

En vista luce muy bien, su capa de color natural y brillo perlado denotan una manufactura esmerada. Apenas perceptible sus costuras, este gran cigarro posee pequeñas venas en su hoja elegante y de tacto agradable.

Las primeras pistas me las traen su perfume en frío. Dulce y complejo con notas de cuero y cítricos que le imprimen personalidad. Y obvio, como de costumbre, hago una primer aspirada en frío. La hoja de Corojo por lo general me confirma ciertas presencias: cuero nuevamente, pero mezclado con algo más de establo, heno, maderas y algunas notas de especias y también, por qué no, ciertas notas a pimientas.

Mi experiencia al momento de fumar

Inicio mi procedimiento como habitualmente hago con los cigarros que pruebo: lo miro y lo vuelvo a revisar, le hago un corte recto y me dispongo a darle fuego. Encuentro este momento sumamente placentero y logro abstraerme de todos los agentes externos, ahí es cuando no hay otra cosa en este mundo que mi cigarro, mi lumbre y yo.

Hago las primeras dos aspiradas y noto que funciona bien, el tiro está perfecto, característica que luego comprobaré a lo largo de toda la fumada. Los primeros sabores que “se arriman” son los de caramelo y pimienta blanca. Interesante, iniciamos bien. Queda en este primer tercio un retrogusto un poco picante, pero a su vez untuoso. Su fumar es agradable y de tanto en cuanto noto algo así como el olor a pan tostado. Me animo a decir hasta aquí, que mi puro tiene el perfil de cuerpo medio y de sabor medio fuerte.

En la medida que voy avanzando con el cigarro ciertos aceites aparecen y producto de su quemada ya más avanzada la cosa empieza a cambiar. Las notas de maderas de cedro, amables, van dejando paso a maderas más tostadas, sabores mucho más intensos y una nota de acidez bastante marcada y algo mineral. El humo que hasta el momento no mencioné está correcto. Sigue fumándose bien el puro y no hay que reparar en correcciones en su quemadura. Se nota que la construcción es bastante buena.

El tercio final es casi una continuidad del segundo tramo. No hay marcadas diferencias, y tal vez en este formato no hay fronteras bien definidas. Lo que sí puedo decir es que claramente la intensidad está a tope. Gran fortaleza, algo más de lo que mi gusto aprueba. Aparece cierta astringencia y el fumar se vuelve más seco, diría áspero. Evidentemente ha cambiado de trajes mi puro. Deja de lado ciertos sabores más duces y confirma con creces que no es un puro para cualquiera y para cualquier momento. En mi caso, no lo fumaría por la mañana, por ejemplo. Y sí o sí lo haría con algo en el estómago, la dosis de nicotina circula rápido por mis venas y se nota cierto “golpe” al principio, luego uno se repone, puede tomar un café y se va acostumbrando. Me gustó mucho encontrar algunas notas en este momento del recorrido que tienen que ver con algo más carbonizado y con cierto gusto de anís muy delicado, que me acompañaron hasta el último centímetro del puro.

Conclusiones

Podríamos establecer que el Gurkha Nicaragua Series básicamente está dividido en dos momentos. Un primer espacio más calmo con propuestas de intensidad y sabores típicos para un puro de fortaleza e intensidad alta pero luego, alrededor de la mitad del cigarro, la propuesta varía indeclinablemente y se pone algo “plano” hasta el final. Con mucha más potencia y claramente adquiriendo otra personalidad mucho más vigorosa, notablemente con mucho sabor (no en cantidad/complejidad sino en intensidad) y mucha más fuerza.

¿Lo compraría? Claro que sí, no es un cigarro para diario, pero definitivamente es un gran puro que todos deberían probar. ¿Con qué lo acompañaría? Bueno acá hay varios caminos, pero creo que hay tres bebidas que podrían ir muy bien en un maridaje de dos pasos: un expresso/té negro y luego para finalizar un Islay Single Malt. Pero como dicen las viejas, sobre gustos… nada está escrito y casi que estoy rompiendo el dicho.

Hasta acá una pequeña revisión del Gurkha Nicaragua Series robusto, sólo un ejercicio, un juego de curiosidad. Dejo un pequeño gráfico que me gusta y suelo utilizar para analizar algunos de los elementos de sabor. Hoy empieza un nuevo camino y no quería dejar de hacer mención y agradecer en público a todos los que apostaron por continuar una bella idea y no dejaron que termine. Como dice alguien que conozco y que adapté un poco la idea, nunca dejen de volar, que tus ideas no dejen de volar, sin ellas nuestras vidas serían mucho más cortas. Les deseo buen fumar ¡y nos vemos la próxima!

Descriptores de sabor:

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