Gurkha Cellar Reserve: Cuatro Kukris y una cata

Tabaccology

Por Luciano Quadrini

Todos guardamos algo. Una botella de champaña para una celebración determinada, algún chocolate para apaciguar un ataque por algo dulce, dinero para unas vacaciones en familia, algún objeto que “nos da suerte”, incluso nos guardamos palabras que podrían desatar un desastre en segundos. Guardamos fotos, videos, recuerdos y objetos que pertenecieron a seres queridos. Guardamos puros, cajas de puros, revistas de puros, anillas de puros, cortadores de puros, ceniceros y encendedores que tal vez nunca volveremos a usar, pero que tienen que estar ahí, formando parte de nuestra vida. Estos elementos tan variados tienen un factor común: el valor que les damos. Para que un objeto adquiera mayor importancia, además de su propia existencia, tiene que haber un tercero que lo valore. 

Todo este preámbulo viene a que este mes me adentré en el desafío de comparar cuatro exponentes de la marca Gurkha Cigars, particularmente de la línea Cellar Reserve, caracterizada por utilizar en su elaboración algunas hojas de tabacos añejados. Tabacos que han sido guardados hace bastante tiempo con el fin de darles aún más valor del que ya de por sí tienen, en las condiciones propicias y con los cuidados necesarios para que lleguen hoy en día a las manos del fumador, que es la última persona que los ve con vida, hasta el día que decide que es el apropiado para volverlos humo.

Gurkha se formó en 1989 cuando Kaizad Hansotia adquirió la marca en la ciudad de Katmandú, Nepal. La familia Hansotia era la importadora de relojes Citizen para Estados Unidos, y tenían la costumbre de dar algún regalo para sus clientes en las navidades. ¿Qué mejor regalo que una caja de puros?

En la actualidad Gurkha Cigars es liderada por Jim Colucci. Produce ocho millones de puros al año y sus productos se encuentran en mas de 58 países, entre ellos Argentina a partir del mes de octubre del 2020, gracias a la dedicación y la perseverancia de Gabriel Estrada, Hombre Habano 2019 en la categoría Negocios y dueño de Bellagio Habanos Lounge, junto con su esposa Jessica Giordano, conformando un binomio de excelencia en cuanto a atención al cliente y conservación y cuidado de cada uno de los puros que ofrecen al fumador, signo de su conocimiento y pasión por el tabaco.

Aquí fue donde me presentaron la marca Gurkha, y debo decir que me atrapó primero por sus vistosas presentaciones de cajas y anillas (no por nada son conocidos como los Rolls Royce de los cigarros), y luego por la experiencia que relato a continuación, degustando cuatro integrantes de la línea Cellar Reserve: 12, 15, 18 y 21 años.

Ya en contexto, comienzo a compartir mis percepciones organolépticas y decidí hacerlo en orden creciente de edad.

Gurkha Cellar Reserve 12 years

  • Vitola: Robusto 5×52
  • Origen: Nicaragua
  • Capa: Habano Ecuador
  • Capote: Nicaragua
  • Tripa: Nicaragua
  • Fortaleza: Media a fuerte
  • Duración: 1 hora 30 minutos

Comienzo por el más joven que ostenta el título de ser el primer blend de Nicaragua de la línea Cellar Reserve. A primera vista se presenta con una capa colorado maduro, con poca presencia de venas, bastante oleosa y con un simpático pig tail o cola de cochino en la perilla que le suma un punto mas a la presentación y que se repetirá en el resto de puros de esta línea. Al tacto se percibe una construcción firme, y totalmente pareja, que espero después se vea reflejada en la combustión. 

En frío entrega notas dulces a chocolate, frutos secos, pasas de uva y un dejo a miel. El aroma es tan intenso que incluso puede percibirse con el puro en los labios. Ya impaciente por encenderlo, realizo un corte recto con guillotina y comienzo el encendido lentamente con un torch.

El primer tercio inicia con notas a cuero y pimienta negra, que se van enhebrando entre aromas terrosos, principalmente a tierra seca. Estos tres participantes se coordinan para predominar uno u otro en distintos momentos de este segmento, permitiendo solo una pequeña evolución hacia el final donde surgen notas a pan tostado, que van en aumento a medida que avanzo hacia el segundo tercio y que una vez que se asientan, llaman a la puerta con heno, almendras y un suave dulzor de fondo. El cuero continúa presente, pero ahora con más carácter, con mas definición. Los sabores ahora comienzan a llegar como una ola y surge una nota cítrica, como a cáscara de naranja. Para mi sorpresa, la fortaleza fluctúa y desciende un escalón, pero continúa ganando cuerpo, con el aroma a cuero que no descansa. Por vía retronasal se percibe el cedro, algo de canela con un agradable picor y algunas notas interesantes a hongos de pino y vainilla. 

Hemos llegado al tercer tercio, y contrariamente a lo que parecía augurar el primero, la evolución de este puro se hace esperar, pero llega. Tal como me sorprendió el segundo, este tercio también trae cosas nuevas. Se perciben notas dulces de caramelo que se van haciendo paulatinamente más intensas, y se desarrollan aún más en el retronasal, que la fortaleza del puro permite todavía que sea ameno y agradable (razón por la cual lo encuentro personalmente en un nivel de fortaleza media). Con el dulzor también vuelve la pimienta, una pimienta negra que se percibe moderada.

El tiraje continúa perfecto, y el cigarro se mantiene firme como cuando comenzó la fumada, con una combustión pareja que lo mantuvo encendido todo el tiempo sin inconvenientes. Volviendo a los sabores, y para finalizar con este puro, nos despide el caramelo que va dejando lugar de a poco al café, que toma fuerza de la mano de la pimienta y le dan cierre a esta historia con una ceniza gris azulada firme y compacta.

Gurkha Cellar Reserve 15 years 

  • Vitola: (Solara) Doble Robusto 5×58
  • Origen: República Dominicana
  • Capa: Criollo 98
  • Capote: Olor dominicano
  • Tripa: República Dominicana
  • Fortaleza: Media a fuerte
  • Duración: 1 hora

Llega el turno ahora de este puro dominicano elaborado con hojas de 15 años de añejamiento. A la vista, una belleza de capa color colorado, algo moteada, apenas oleosa y con venas casi imperceptibles al tacto. Su construcción aparenta al tacto ser apenas menos firme que la del 12 years, pero coincide en lo parejo de su superficie. En frío percibo cedro, chocolate con leche, vainilla y algún cítrico. Corto nuevamente con guillotina haciendo un corte recto para remover el pig tail y encendiendo con torch para que la experiencia sea similar a la anterior. 

El cedro que se percibía en frío se hace presente desde las primeras caladas. Brotan el cuero y la pimienta negra que se acentúan enérgicamente en la vía retronasal. Las tres notas están perfectamente balanceadas, al punto tal de que ninguna predomina sobre la otra. Aunque, al cabo de unos minutos, la pimienta negra comienza a despegarse y a ascender en intensidad lentamente. A medida que avanzamos hacia el segundo tercio, aflora una nota dulce a toffee (dulce cremoso que se hace con caramelo en almíbar y se le añade mantequilla), que además de proporcionarle dulzor, le provee al humo una cremosidad increíblemente sabrosa. 

Ya en el segundo tercio, ese toffee que aún persiste, va virando paulatinamente hacia el chocolate con leche. El tiro continúa perfecto, y ofreciendo cantidades importantes de delicioso humo. La pimienta persiste, aunque menos activa, y el cuero toma su lugar. El cedro sigue acompañando, pero ahora con más timidez. En este momento comienza a sentirse un incremento en la fortaleza de este puro, al mismo tiempo en que van brotando notas a heno.

Ya en el tercer tercio, la pimienta, indecisa, vuelve a ascender de la mano del cedro. La fiesta sigue, y emergen notas a avellanas y café tostado. El heno que venía brotando ahora esta de pie, plantado en el medio de la escena. Y, a modo de cierre, una nota mineral, como a tiza, pasa dejando el paladar suave, y va terminando de escribir este último tercio. La ceniza la encontré bastante similar a la del 12 years, con ese tono gris azulado pero de menor consistencia. 

Gurkha Cellar Reserve 18 years

  • Vitola: (Hedonism) Grand Robusto 6×58
  • Origen: República Dominicana
  • Capa: Corojo
  • Capote: República Dominicana
  • Tripa: República Dominicana
  • Fortaleza: Media 
  • Duración: 1 hora 30 minutos

Así llegamos al primero de los dos mayores de edad. Un puro que contiene hojas añejadas por 18 años, que se muestra con una capa Corojo de color colorado, con una oleosidad media como la del 15 years, y una construcción bien firme y pareja, más parecida a la del 12 years

En frío asoman notas a chocolate, establo, heno, cedro y algunos frutos secos. Ejecuto el corte recto con guillotina y enciendo nuevamente con torch.

La bienvenida es con pimienta roja, escoltada por notas herbáceas y terrosas. Los aromas de la capa aun se perciben en nariz con la llegada del humo, incluso con el puro a varios centímetros de las fosas nasales. Esto ya comenzó bien (¿seguirá así?). A medida que empiezo a avanzar en la fumada, va creciendo una nota dulce a miel, de manera intermitente, como si latiese. Aproximándome al segundo tercio se afila la pimienta y se localiza sobre la parte media de la lengua, y deja lugar a que se desarrollen notas a almendras, que crean un balance que hace que cierre los ojos para poder percibirlo aún más. 

Asentado en el segundo tercio las notas a almendras se intensifican y comienza a participar el cedro. El dulzor también se incrementa, pero ahora lo hace alrededor de una nota cremosa que me remite a crema chantillí y toffee. El cuero no se hace esperar y aplaca de apoco esa subida del dulce que parecía no terminar. En el retronasal se asienta una nota muy agradable a vainilla, que no había percibido hasta este punto, y cuando aparentaba que este tercio ya no tenía más sabores que ofrecer, encuentro de fondo una nota anisada que se acerca cada vez mas al primer plano.

El último tercio inicia con pasas de uva y pan tostado. La pimienta (protagonista indiscutible del primer tercio) nos avisa que sigue ahí, ahora adosada al paladar, e incluso con mayor intensidad que antes, lo que me alegra enormemente. El aroma a café expreso es evidente, y junto al cedro que no abandona, completan el deleite.

El tiro y la combustión no tuvieron fallas en todo el camino, y la ceniza ahora es gris blanquecina, firme y consistente.

Gurkha Cellar Reserve 21 years

  • Vitola: (Solara) Doble Robusto 5×58
  • Origen: República Dominicana
  • Capa: Connecticut Shade
  • Capote: República Dominicana, Nicaragua
  • Tripa: República Dominicana, Nicaragua
  • Fortaleza: Media 
  • Duración: 1 hora

Estamos llegando al final, y ahora le toca al mayor. Elaborado con hojas de tabaco de 21 años de edad. Aclaro que al momento de escribir esta review llevo vividas exactamente tres décadas, por lo cual, cuando se comenzaron a guardar estos tabacos, yo tenia la corta edad de nueve años. No recuerdo qué estaba haciendo a esa edad exactamente, pero seguro que no estaba guardando hojas de tabaco para fumarlas dentro de 21 años. Suerte que alguien sí estaba pensando en eso. Sin más preámbulos procedo a compartirles mis impresiones sobre este puro.

Empiezo con el escaneo visual y me encuentro con una capa colorado claro mate con baja oleosidad, y de construcción perfectamente pareja que se percibe también al tacto. Las venas son casi imperceptibles, aunque las busco como si quisiese leer el puro en braille, son casi impalpables.

En frío se manifiestan notas a especias, cedro, comino, heno y algo de cuero. El corte una vez mas es recto con guillotina y el encendido con torch. 

Nos reciben notas terrosas, que se mezclan con pimienta, nueces, y algún cítrico de fondo que acompaña. La nuez es intensa y algo tostada. El humo va dejando un sabor dulce y picante en boca muy agradable, que se percibe aún mejor deslizando la lengua sobre el paladar. Va aflorando una nota a cuero con un ápice salino que produce un aumento en la salivación, y deja que el cedro, después de cada calada, se asiente en boca, una vez que el humo ya se ha retirado de la misma.

En el comienzo del segundo tercio domina el cedro, y el cuero le da algunos empujones desde el fondo. El tiro es perfecto (#detodomigusto diría mi amigo Michel Texier), con esa suave resistencia que a mi criterio hace más sabrosa y entretenida la fumada. Lentamente va regresando la nota a pimienta negra de moderado picor, pero de intenso sabor, y llegando a la mitad de este tercio se evidencia una nota a pan tostado, que por momentos se coloca en primer plano, y en otros solo va de copiloto. Este capítulo no finaliza acá. El humo continúa ingresando cremoso y dulce. Surgen notas a azúcar mascabada, y por vía retronasal percibo notas herbales que persisten por un buen tiempo formando parte del after-taste.

Me adentro finalmente en el último tercio y me encuentro con un equilibrio notable entre el cedro, el cuero y la pimienta. La fumada continúa fresca, y de a poco se va volviendo cada vez más amaderada. A continuación, me sorprende una nota a arena, con un dejo salino que me transporta directamente a la playa y que, sumada a notas a café y nueces, me llevan a disfrutar todavía mas la experiencia, tanto que no quiero que finalice. Como el final es inexorable, este llega y trae de regreso a aquella nota cítrica del primer tercio para dar cierre a este último acto con una ceniza consistente, color gris blanquecino, y sobre todo, con una experiencia digna de ser guardada en las bodegas más preciadas de nuestra memoria sensorial.

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