Golpe directo al mentón

Pipe Review

Christopher Sáez Ahumada

 

En este número inaugural de Humo Latino Magazine tras pensar una serie de días llegué al tabaco para hacer mis apreciaciones. En particular esta vez no será una mezcla sino uno de los ingredientes de tantas labores que disfruto a menudo. Esta vez me aventuré a catar Pure Perique de la casa alemana Robert McConnell. 

El perique no es sí un tipo de tabaco, sino más bien un proceso aplicado al burley rojo, este es previamente curado al aire y posteriormente sometido a un proceso de fermentación en barricas de bourbon mediante la aplicación de altas presiones y temperatura durante un periodo de tiempo, introduciendo en el proceso condiciones anaeróbicas. Esto genera un tabaco de un color marrón muy oscuro a notas rojizas (como una cereza muy madura) y un aroma muy característico.

El proceso fermentación del perique ya era conocido por los indios choctaw y chickasaws de la zona de Louisiana en el sector Saint James Parish, los cuales utilizaban troncos ahuecados de árboles; posteriormente fue redescubierto por Pierre Chenet y lo convirtió en uno de los ingredientes para el mundo del pipafumador más avezado. Es habitual actualmente que las hojas de tabaco permanezcan un año dentro del barril y durante este periodo son sacadas para invertirlas y posteriormente vueltas a someterlas a presión. Esto último me hizo recordar cuando vi un video en el que ejemplificaban este proceso donde brotaban las burbujas negras y los jugos del tabaco, dando la impresión de un alquitrán muy líquido.

Ya cumplido con un poco de historia y características generales de este tabaco les comento la experiencia que obtuve con el producto que nos convoca este mes. 

Lo primero que debo contarles es que la pipa escogida fue una sencilla de maíz Missouri Meerschaum porque permite una fumada limpia y como maridaje agua mineral de granada sin gas. Al abrir la lata lo primero que me golpea es un fuerte aroma a cerezas muy maduras, chocando con un fuerte aroma a vinagre y un susurro lejano de chocolate amargo. La inspección visual nos muestra una combinación de tonos marrones oscuros entremezclados de algunos negros y otros claros. Al tacto se aprecia una humedad media a alta, así que opté por dejar abierta la lata unos 30 minutos.

El primer golpe directo al mentón llega con el primer fuego cruzado entre mi bocanada y el tabaco, un golpe certero que inundó hasta mis fosas nasales generando un leve picor cercano a la pimienta negra. Esta sensación incluso invade mi paladar. Dado la alta carga nicotínica que tiene el perique doy bocanadas muy cortas, por lo que de vez en cuando tengo que reencender el tabaco. Entre las pausas siento la leve mordida y el aguijón de este escorpión en la parte final de la lengua, el cual se calma con un poco de mi bebida. Es notorio que durante este primer tercio el humo turbulento invade todo con esas notas a pimienta, mientras el dormitorio donde escribo estas notas se impregna con aromas a manzanas maceradas.

Comenzamos el segundo round, sigo solo recibiendo golpes que tratan de tumbarme pero resisto estoicamente, batallo entre el humo y saco la fortaleza escondida para comenzar a luchar, logrando disminuir esa sensación de pérdida de fuerzas y siento notas a jengibre y un poco de comino, levemente salino. Para seguir avanzando en este tercio avivo las brasas de este hornillo apretando mi mano sobre la salida para aumentar el flujo del aire y jugar con él, insuflar caladas y hacer más turbulento el paso del humo. 

En el último round ya estoy más firme que en el anterior, sin embargo debo reconocer que ha sido bien intenso, casi abrumador; ya apagándose con los últimos suspiros baja la intensidad, el grito intenso del perique he ganado la batalla y he devuelto los golpes recibidos.

Este componente de tantas mezclas ha sido partícipe de las fumadas de los indios norteamericanos en sus rituales de la paz, realmente debió haberse fumado en la calma de esas noches estrelladas e incluso a las orillas de esos ríos casi estancos en busca de nuevas tierras, lo que nos lleva sin duda a un mundo nuevo. 

Mi muy estimado lector sin duda el fumar el condimento que es parte de muchas de mis mezclas preferidas ha sido un verdadero desafío personal ya que con una pequeña parte es distinguible, en especial con el virginia. Mi recomendación personal si te aventuras a fumarlo, hazlo primero que nada en pausa con una bebida ligeramente dulce y si tu alternativa es algo más espirituoso, un gin o incluso un vodka pueden ser un buen compañero y en comidas busco siempre que sea con quesos maduros para jugar con los sabores intensos.

Buenos humos y nos vemos en el siguiente número.

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