Algunos detectives ficticios y sus hábitos de fumador

Apuntes de un novato

Por Francisco Reusser Franck

 

Tengo que ponerme inmediatamente en acción. –¿Y qué va usted a hacer?– pregunté.

–Fumar– respondió. Es un problema de tres pipas, así que le ruego que no me dirija la palabra durante 50 minutos

Sir Arthur Conan Doyle, La liga de los pelirrojos

Sábado por la tarde, Viña del Mar en cuarentena, todas las ventanas del departamento cerradas por el intenso sol que derrama sus rayos sin piedad sobre los ventanales del departamento, con mi señora y mi gato (que duerme plácidamente) veo la película The Greatest Game Ever Played basada en la vida temprana del campeón del golf Francis Ouimet… qué gran obra del cine, y por supuesto disfruté de sus personajes fumando pipa durante el juego en pleno campeonato en EU, después en la noche una capítulo del inspector Maigret interpretado por Rowan Atkinson (Mr. Bean)… genial, de ahí surge la idea.

Hay muchos artículos sobre importantes empresarios de la industria tabacalera y excelentes catas de tabaco (sobre todo de mi cófrade Christopher Sáez, Nicolás Voss y los entretenidos artículos de ese hombre de mundo que es Michel Texier), personalmente como soy un novato en esto creo que mi aporte puede ser distinto: artículos triviales y entretenidos cuyo tema de fondo por supuesto sean los habanos, puros, pipas y el tabaco en general, para no aburrir al lector, creo yo.

LAS ADICCIONES AL TABACO DE ALGUNOS DETECTIVES LITERARIOS

Con Arthur Conan Doyle y su Sherlock Holmes quizás comenzó la moda de describir a los detectives como seres geniales, particulares, hombres duros, eficientes, inteligentes, pero con alguna debilidad: una sustancia que podía ser más o menos típica. Esa imagen se perpetuó en películas y series de televisión.

Aunque lo cierto es que hay detectives para todos los gustos, ganadores y perdedores, casi todos tienen algún vicio como fumar cigarros, habanos o pipa, así que repasamos algunos de ellos puesto que la lista es enorme y tendría que tener por lo menos unas decenas de páginas para enumerarlos.

SHERLOCK HOLMES

Quién no sabe, a estas alturas, ¿cuál era la adicción del detective más famoso? Se inyectaba cocaína, aunque también era consumidor habitual de morfina, opio y de tabaco. En todo caso, lo único que preocupaba al Dr. Watson era el uso de la cocaína (aunque era legal en la época) por si el “único vicio” de Sherlock acababa perjudicando su mente superior. Cabe destacar que Conan Doyle sí que añadió en sus relatos al detective fumando de una pipa, pero en ningún momento especificó de qué tipo era esa pipa (de los múltiples modelos y diseños que ya por entonces existían). El hecho de que tengamos asociada la imagen de Sherlock Holmes fumando en una pipa curvada Calabash se la debemos a William Gillette, el actor que en 1899 interpretó por primera vez al famoso detective encima de un escenario de teatro.

AUGUSTE DUPIN

Normalmente conocido como C. Auguste Dupin, es un detective de ficción creado por Edgar Allan Poe (uno de mis autores literarios favoritos). Dupin hizo su primera aparición en Los crímenes de la calle Morgue en 1841, considerado el primer relato policial. Vuelve a aparecer en El misterio de Marie Rogêt (1842) y en La carta robada (1844), su vicio… fumar en pipa.

JULES MAIGRET

El gran Inspector Maigret: Según se puede desprender de la obra, nació en 1887 en el pueblo ficticio de Sant-Fiacre, cerca de la ciudad de Moulins en el departamento de Allier, en la región de la Auvernia. En 1913 se casa con su inseparable mujer Louise Leonard, yéndose a vivir al apartamento del Bulevard Richar Lenoir, que no abandonarán hasta la jubilación del Comisario. Es un incansable fumador de pipa, y bebedor de cerveza y calvados, datos estos que podemos considerar autobiográficos y característicos de su creador Georges Simenon. 

PHILIP MARLOWE

Es un detective privado ficticio creado por Raymond Chandler (un empedernido fumador de pipa) en sus novelas, incluyendo El sueño eterno y El largo adiós. Marlowe apareció inicialmente en una historia corta, llamada El confidente, publicada en 1934. En esta aparición, sin embargo, Chandler no había desarrollado aún las características que se convertirían en su marca personal, y es difícil distinguirlo de otros. Humphrey Bogart, Robert Mitchum, son parte de sus intérpretes en la pantalla grande y chica, aunque surge una versión con Liam Neeson.

RODERICK ALLEYN

Es un detective ficticio creado por la escritora Ngaio Marsh, una de las llamadas reinas del género policiaco. Alleyn es el protagonista de 32 novelas en las que se puede apreciar el transcurso de su vida, desde que era oficial hasta ser Superintendente, así como aspectos de su vida personal como su boda o el nacimiento de su hijo. Su esposa es la famosa pintora Agatha Troy, sencilla y más bien tímida. Encantadora y muy guapa. Ambos viven en Londres, cerca de Montpellier Square. Alleyn fuma en pipa como su admirado Sherlock Holmes. Desayuna huevos, jamón y café. Come picadillo de pollo, ensalada, ¿mantequilla-queso? y cerveza. Le gusta el té fuerte y sin leche.

Es muy educado. A veces se muestra muy humano y otras muy frío. Observador, tiene una gran memoria. Cree que la profesionalidad se basa en una infinita capacidad para advertir cada vez menos cosas con una eficacia cada vez más acertada. Le preocupan más la oportunidad y la conducta de los sospechosos que sus motivos.

EUGÈNE-FRANÇOIS VIDOCQ

Fue el primer director de la Oficina de Seguridad Nacional Francesa y además fundador de la primera agencia de detectives privados. Su controvertida vida inspiró a escritores como a Edgar Allan Poe en sus obras.

Se cree que antes de fundar su agencia, Vidocq era un criminal. Tuvo también numerosas amantes y se casó varias veces. Al final de su carrera fue acusado de simpatizar con los bonapartistas. A Vidocq se le atribuyen multitud de avances en el campo de la investigación criminal, introduciendo los estudios de balística, el registro y creación de expedientes con las pesquisas de los casos, o la propia criminología. Fue el primero en utilizar moldes para recoger huellas de la escena del crimen. Sus técnicas antropométricas tendrían gran repercusión.

Se piensa que Edgar Allan Poe se inspiró en él para crear al detective C. Auguste Dupin, en 1841. También sería la inspiración de Émile Gaboriau a la hora de crear el personaje del detective Monsieur Lecoq, un investigador caracterizado por su constante uso del método científico. Su vicio, fumar pipa.

HARRY HOLE

Harry Hole es el personaje principal de una serie de novelas policiacas escritas por el autor noruego Jo Nesbø. Hole es un detective brillante y obsesivamente impulsivo que utiliza métodos poco ortodoxos y a veces ilegales en sus investigaciones. Un alcohólico en recuperación propenso a la depresión, el estrés que sufre la salud mental de Hole es a menudo un foco de las historias. Tiene pocos amigos y a menudo choca con colegas. Aunque más tarde reconoció su comportamiento problemático y abandonó la policía, sigue encontrando razones para ayudar con nuevas investigaciones criminales, incluso cuando lo pone en peligro a él y a sus seres queridos.

SAM SPADE

Es terco, irónico, no confía en nadie. Miente para que las mentiras de los otros salgan a la luz. Su método de investigación es arrojar una barra de hierro dentro de una máquina en funcionamiento, aunque las piezas al saltar puedan herir a la gente. Mientras lía sus cigarrillos, juega con la inteligencia de los hombres y los sentimientos de las mujeres. Mantuvo una relación con Iva Archer, la mujer de su socio, pero ahora se aleja de ella.

Para comer: En casa, rebanadas de pan untadas con liverwurst (salchicha de hígado) y carne curada con sal; huevos revueltos y tocino; manitas de cerdo escabechadas en States Hof Brau; chuletas, patatas asadas y ensalada de tomate en John’s Grill. Para beber: Bacardí, Johnnie Walker y café.

COLUMBO

El teniente Columbo es un famoso policía del departamento de homicidios de la Policía de Los Angeles, que viste siempre una gabardina vieja, fuma puros pestíferos y conduce un Peugeot 403 Grande Luxe Cabriolet destartalado “porque el coche bueno lo usa mi mujer”. A veces va acompañado por su perro, un basset hound llamado, a falta de un nombre mejor, Perro. Columbo menciona frecuentemente a su esposa, que nunca aparece en la serie, y posee una voz ronca y grave de fumador (en especial en la versión para España, pues no lo es tanto, por ejemplo, en la inglesa, y en absoluto en la italiana). Suele ingerir comida basura o improvisada y su plato preferido es un chile con carne y galletitas saladas, unas veces con judías y otras sin ellas (en la variedad está el gusto). Durante años nadie tuvo claro si Colombo, como Peter Falk, tiene un ojo de cristal, pero él ya se encargó de dejarlo claro en 1997, cuando en El rastro del crimen le pide al asesino que vaya con él porque “tres ojos ven mejor que uno”. Columbo nunca lleva pistola ni recurre a la violencia física.

Así estaría eternamente enumerando a muchos más, pero el espacio es poco y hay que saber compartirlo con artículos más interesantes.

Gracias https://detectivesdelibro.blogspot.com/p/blog-page.html por la completa información que ha sido base de este artículo.

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