Los Buenos Muchachos, a las grandes ligas

Por César Salinas

Lo que trae en manos Alejandro García, que comanda Buenos Muchachos, marca mexicana de puros asentada en Guanajuato, es grande. Junto con Ricardo Turrent, quien no necesita presentación (y por si la requieren), rediseñó las ligas de sus puros, y el resultado es que, en unos meses, saldrá al mercado uno de los grandes puros que ha dado México en los últimos tiempos, y que estoy seguro, el fumador querrá tener siempre en su humidor.

Hace tiempo Alex tuvo a bien mandarme un sampler de sus vitolas. Muy disfrutables, pero cuando probé las nuevas ligas con las que trabajará de ahora en adelante y que hace poco me envío, tuve que decirle: “Fue un salto cuántico”.

Y no me tomen a mal, no es que hiciera malos puros, pero como le dije, pues nada ayuda más a un productor que tu opinión honesta y empática de fumador, eran cigarros mexicanos muy disfrutables, de un nivel estándar.

No obstante, lo que hoy ha logrado estoy seguro, le abrirá las puertas a otros mercados que recibirán con sorpresa y pronto con necesidad, lo nuevo de los Buenos Muchachos.

“Viene todo un rediseño de marca: anillas, habilitaciones, presentación incluso, ya que estamos pensando en volver a la madera, que sirva para exponer los tabacos. Quizá en unos tres meses podríamos concretar todos los cambios que vienen”.

Buenos Muchachos

La pasión por el tabaco, cuando no viene de tradición familiar, nace espontáneamente, es como una epifanía, una revelación que experimentamos ya sea con el primer puro o con alguno en específico que nos transporta a otro mundo, a otra época, a experiencias no vividas nunca. Así fue para Alex García.

Fue en una boda donde llevaron a un torcedor sanandrescano, él ya fumaba habanos, asistió y se llevó algunos; fumó el primero y le pareció interesante, más allá de lo que se encuentra de tabaco nacional en grandes tiendas comerciales; a los seis meses se fumó el mismo y le pareció interesantísimo el salto que había dado el cigarro.

Descubrió el buen tabaco mexicano. Creyó en él.

“En 2018 fui a Chicago de vacaciones, y entré a una Cigar Shop, y cuando salgo del humidor el dueño me aborda, yo no sabía que era el dueño. Me abordó y preguntó qué había comprado, apasionadísimo, y le dije que venía de México. ¡México tiene el mejor tabaco del mundo, los mejores puros tienen tabaco mexicano! Pero sabes qué, no hay un buen puro mexicano, me dijo. Yo le respondí que hay cosas interesantes pero que no llegan al extranjero”.

Saliendo de la tienda Alex le dijo a su esposa: “Yo quiero ser ese señor. Yo quisiera vivir de algo que me apasione como ese señor con su tienda de puros”. No tardó mucho en tomar la decisión. Un día saliendo de bañarse, aún escurriendo, le volvió a decir a su esposa: “Me voy a poner a vender puros”.

Así fue que nació la idea de hacer su propia marca, “y sobre todo me picó el que me dijera el dueño de la tienda que no había un puro mexicano bueno”. Y como se han de imaginar, cinéfilo de corazón, Alex tomó el nombre de una de sus películas favoritas: Goodfellas… Buenos Muchachos.

La marca es relativamente nueva, comenzó en 2018 con una imagen muy atractiva, creada por su hermano, diseñador, y un amigo, diseñador también y además es comunicólogo. “Mi primera producción fue de 800 puros. Como aficionado, arrancamos con un vitolario muy grande, con cinco ligas distintas, y eso nos complicó la venta, porque teníamos 24 tipos de vitolas”. 

Las nuevas ligas

Todo comenzó en 2019, cuando Alex le pidió a Ricardo hacer algo nuevo para la Copa Quetzal, un encuentro de productores de cerveza artesanal en Guatemala y de la que fue invitado México, y Buenos Muchachos como representante del tabaco nacional.  

“Nos invitaron a participar y queríamos llevar algo que no fuera 100 por ciento México, que llevara algo de Centroamérica, y ahí fue donde tuvimos este acercamiento con Ricardo e hicimos la primera liga, que fue NSA con Nicaragua”. 

Pero no fue ahí donde decidió cambiar y relanzar la marca, sino con la pandemia, cuando, como a muchos productores, vio incrementada la demanda de su producto, así que “vamos por todas las canicas, así que le propuse la sociedad a Ricardo”.

Así que, para llegar a lo que hoy Alex piensa lanzar al mercado, hizo sufrir a Ricardo encargándole más de 30 ligas distintas para probar sus tabacos: Habano San Andrés, Negro San Andrés y Habano Nicaragua. 

“Había algunas ligas que los cambios eran tan pequeños, que a veces era sólo la posición del tabaco: llevaba una hoja en el capote, y a veces la misma hoja, pero en la tripa, y viceversa, el porcentaje de materia prima era la misma, sólo cambiábamos de posición”, nos confiesa Ricardo.

Se quedaron con cinco, las que más gustaron, y pensaron, representaba muy bien las fortalezas de cada tabaco y su región.

Hicieron pequeños cambios de porcentaje, y acá Ricardo explica que hay un error al referirse al tabaco en porcentajes, “debe ser en hojas: lleva dos hojas de NSA, tres hojas de Habano y media de Nicaragua, por ejemplo. Porque es muy difícil hablar de porcentajes exactos. Creo que la corrección que debemos hacer es en número de hojas”, señala.

De estas cinco ligas tres son las que lanzarán al mercado. Los tabacos son Habano y Negro San Andrés con hasta cuatro años de añejamiento directo de las vegas de la Gran Fábrica de Tabaco Ricardo Turrent, con capa NSA Claro (que es la que usa Padrón en de la serie Aniversario 1964), así como Habano Nicaragua.

“El tabaco de San Andrés aporta gran sabor, dulzura y una mayor combustión, y con Nicaragua obtenemos el poder, con tabacos del valle de Jalapa, fuertes pero que aportan sabor”, explica. Nos cuenta que el resultado fueron tabacos evolutivos que cualquier fumador puede disfrutar, desde un novato a un experimentado.

 

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