Las bases del tabaco, el Burley brasileño

Christopher Nicolás Sáez Ahumada

En esta oportunidad analizamos uno de los ingredientes de la cocina para una buena mezcla de tabaco de pipa, y comparamos esta combinación con otras versiones que he probado en los últimos años. En particular, compartiremos apreciaciones sobre el Burley brasileño Duque do Ferro.

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Burley es una variedad de tabaco cultivada en distintas partes del mundo, pero su mayor producción –cerca de 70 por ciento– se concentra en Kentucky, Estados Unidos. Tennessee aporta otro 20 por ciento, y el resto corresponde a Indiana, Carolina del Norte, Missouri, Ohio, Virginia, Maryland, Pennsylvania y Virginia del Oeste, además de otros países como Brasil, Malawi, Italia, Tailandia, México y Argentina.

Su nombre se debe al señor Burleight, rico propietario de tierras en las orillas del río Ohio, y se caracteriza por un proceso de secado sin contacto directo con el sol –durante uno o dos meses–, en el interior de enormes galerones abiertos.

Las hojas poseen bajo contenido de azúcar, entre 1.5 a 4.5 por ciento, y su combustión rápida les convierte en excelente materia prima para elaborar cigarrillos. De color marrón, ofrecen notas achocolatadas en la mayoría de las mezclas, ya que debido al proceso de secado la hoja va descomponiendo el azúcar y cambiando su estructura de sabores, con una fortaleza que varía entre media y completa, relativamente seca.

La característica más importante del tabaco Burley es su capacidad para reducir el sabor, a menudo picante, del tabaco Virginia. Su pH es de alrededor de 7, una condición neutra, en contraste con el Virginia, cuyo valor es de 5, con un humo más redondo.

La historia del Burley comienza en 1864, cuando George Webb y Joseph Fore llevaron semillas de tabaco de Kentucky al sur de Ohio. Las hojas de la planta en cuestión eran diferentes a las cultivadas tradicionalmente en la región: además de delgadas, tras la cosecha su color variaba entre el blanco y el amarillento.

Otro aspecto a considerar son las variedades con las que se arma la mezcla, elegidas generalmente por su resistencia a las plagas y ciertos hongos, así como por el tiempo de maduración de la planta. De acuerdo con la Guía de Producción de Tabaco Burley (2023-2024), desarrollada por las universidades de Kentucky, Tennessee, Estatal de Carolina del Norte y Virginia Tech, se reconocen las siguientes variedades:

  • KT 222 LC: Es la variedad más reciente de Burley, creada por la iniciativa de mejora del tabaco de Kentucky-Tennessee. Después de la poda, la planta produce entre 20 y 22 hojas cuya longitud es similar a las de TN 90 LC, pero aproximadamente una pulgada más anchas. Se trata de un híbrido de maduración tardía, aunque no tan avanzada como la de otras variedades.
  • KT 219 LC: Lanzada por KTTII en 2019, es una variedad de Burley de maduración temprana que destaca por su resistencia al hongo cuello negro. Su nivel de resistencia es comparable al de KT 209 LC, pero se distingue por un ciclo de floración rápido que alcanza 50 por ciento en aproximadamente 60 días después del trasplante. Produce una planta relativamente corta, con menos hojas, aunque ligeramente más largas que las de otras variedades.
  • KT 215 LC: Variedad de maduración tardía y alto rendimiento, con resistencia superior al hongo cuello negro, pero sin tolerancia al moho azul ni al virus del mosaico del tabaco (TMV). La calidad de la hoja curada es aceptable, pero inferior a otras variedades, y se observa principalmente cuando se cosecha tarde. Debe plantarse temprano y a mediados de septiembre.
  • KT 212 LC: Variedad de maduración temprana y rendimiento moderado.
  • KT 210 LC: De maduración tardía, ofrece alto rendimiento y buena resistencia al hongo cuello negro y moderada a la marchitez. Puede crecer muy alta y producir una gran cantidad de hojas si se poda durante la floración plena o tardía.
  • KT 209 LC: Variedad de maduración media a tardía, alto rendimiento y resistencia superior al hongo cuello negro, aunque carece de la tolerancia al moho azul y a la marchitez. Su potencial de rendimiento, tamaño del tallo, hábito de crecimiento y madurez son similares a los de KT 206 LC y KT 204 LC, y la calidad de la hoja curada es comparable a la de TN 90 LC.
  • KT 206 LC: De maduración media a tardía, con alto potencial de rendimiento y buena resistencia a enfermedades, esta variedad puede crecer bastante y producir un tallo grande que puede dificultar su manejo durante la cosecha. Algunos cultivadores han expresado preocupación por el color de la hoja curada.
  • KT 204 LC: Su maduración media a tardía y alto rendimiento, con buena resistencia al hongo cuello negro, le convirtió en una variedad popular cuando se lanzó en 2004, debido a las mejoras que ofrecía. Tiende a crecer lentamente al principio de la temporada y, aunque al final se compensa, eso la hace más susceptible a la sequía.
  • TN 90 LC: Variedad de maduración media con potencial de rendimiento moderadamente alto, disminuyó en popularidad debido al mayor uso de las nuevas «KT». No obstante, conserva un grupo de seguidores pequeño, pero leal, debido a su tallo de diámetro pequeño, crecimiento erguido (facilita el manejo) y buen color de la hoja curada.
  • KY 14 x L8 LC: Su uso disminuyó debido a las mejoras en las nuevas variedades, el aumento de la incidencia del hongo cuello negro y las tareas requeridas para un alto rendimiento y buena calidad. De maduración temprana, corta y del tipo extendido, sus hojas grandes se inclinan hasta el punto en que su rotura puede ser excesiva. Por su fragilidad, se requiere de trabajadores calificados para la cosecha.
  • HB 04 PLC: Es una variedad de maduración media y alto potencial de rendimiento, similar al de Hybrid 403 LC, además de resistir la pudrición negra de la raíz.
  • Otras variedades citables son: HB 3307 PLC, N 7371 LC y NC 7 LC.

Como vemos, el Burley posee una variedad amplia de calidades y con los cuidados adecuados puede llevarnos a un Mundo del Tabaco cargado de notas que van desde los frutos secos hasta sabores dulces, como el chocolate.

Duque do Ferro

Respecto del tabaco seleccionado en esta ocasión, cabe destacar su base aromática, que posee una fuerte nota de cáscara de nuez, muy poco dulce, así como de tierra seca y madera, que se impregnan en los dedos al momento de cargar la pipa.

Visualmente, está cortado en hebras uniformes de unos pocos milímetros –lo que claramente favorece su combustión–, de color marrón claro y muy claro, que a poca luz son prácticamente indistinguibles. Su humedad está controlada a 69 por ciento.

La carga en una pipa Peterson Spigot y su encendido no presentaron dificultad alguna, y al contacto con la llama ofrece una primera sorpresa, con la aparición de leves notas cítricas y de pimienta blanca, así como algo de nuez moscada. Otra característica relevante es su humo más denso y pesado en nariz, con mucho cuerpo, que en retrogusto produce una sensación extraña por el tránsito de las notas iniciales de chocolate amargo y los golpes de nicotina que aportan un cuerpo áspero y reducen los pocos azúcares de la hoja del Burley.

Tras una pausa breve, para reencender, todo el paladar se cubre de un fuerte sabor a nuez, intenso, que impregna –incluso– la salivación producida por las caladas. El segundo contacto de calor potencia el humo, que invade la habitación con una nota a madera tostada y baja los sabores cítricos.

Duque do Ferro es de hoja dura, nogada, que a diferencia de otras mezclas con Burley como base, como el Down The River, de 4noggins, y University Flake, de Peterson –que al contener tabaco Virginia posee una leve acidez– entrega notas más marcadas de cacao o achocolatadas. Quizá un símil sería la serie Burley Flake, de Cornell and Diehl, descrito anteriormente.